
Sujeto al juicio de tu silencio
Y a la calumnia de diatribas mechándose en mi seso
Cuelgo el traje nupcial de este matrimonio ahogado
Y exprimo el vello de estas gónadas entumidas para decirte con cabeza de pájaro
Ven…
Alcemos cada disturbio de esta censura apuñalada
Y gritemos las lecturas que los ojos chamuscados no pudieron cantar.
Cerremos el capítulo que nunca empezó
Para comenzar lo que sabemos no podemos dar punto final
Ni aparte, ni seguido…
¡Esta basura de aceptar los juicios!
Cómete cada silencio de mis aullidos
Y sacude a gritos los pellejos rancios que encuentres
Frótate mis tripas y estira mi verga hasta hacerla una daga
Con la que debes darme muerte
Y en silencio habitar tanto en mí
Como en el otoño de las cavernas.
Y hazte chozas de mis huesos
Y cubre tu cama de mis pelos
Decora con mis garras amarillas las esquinas de tu sala
Y huele lo fétido de esta entrega enferma
Que sesea,
Que babea,
Lloriquea,
Y en la patraña pensante se queda.


