martes, 25 de marzo de 2008

cartón

Para mamá es la visa,
Los bolígrafos a la mesa,
La piel clara en restaurant de 7 tenedores;
El manto persa al suelo sin alguna pisa,
Mi embrión de orgasmo fingido en luna llena,
El aro de un matrimonio siempre correcto, de lustre y brillo.

Tú que expiras en la retina de la familia
Y te escribes tras, tan sólo por ti desfondarse;
Te luces a cuánto examen haya que apersonarse
Como un bastón genotípico;
Semáforo de virtudes,
Sombrero de sueños truncos.

Mero papel vestido de gótica vintage
En nombre de La Nación te pronuncias
Y cada vez a más te cercioras en llevar.
Orgullosos de tu marco a la vista del taxi y el lavado,
A veces tanto frustrado…

Mamá, ten allí el dibujo de mi tonta era,
El principio de un final menos estéril
La guillotina de una testa clavada en piscinas de gangrena.

domingo, 16 de marzo de 2008

toc toc


... adios


Rodolfo Pacheco Ingunza

in memoriam


sábado, 23 de febrero de 2008

vigilia

Al dolor de los ojos médicos te contraes,
Inexperto y aún más valorado.
Más nuestro impávido tacto es disimulo.

En el fondo, algo sabemos.


Y si las botellas turbias de Hipócrates algo hicieran
Ya tus ojos lo sabrían,
Ya tus huesos de pluma nos lo dirían;
Pero anversa se aposta la capucha oscura y su aguijón
Confundiendo sus nombres tal vez en la lista
Quizá actuando con certera razón.

Allí en redor de tu lecho amarillo
Demostramos lo poco que fuimos a tu alcance postrero,
Tras dejar las llagas en el tintero
Y un pedazo de vida en cada esquina sin recuerdo.

Y nos es conveniente el murmullo
Una vez concluida la clínica prédica.
Pues vale poco una presencia
Si a una hoja ni la lluvia le quita lo seca.

Más no daré al morbo su estrella ni bengala,
Ni al rezo la oportunidad de vestirse de gala
Pues ser de discurso matemático y derecho
No te aplaca ni repone las marcas;
Pues allí donde el día te dura 30 horas
Tendremos que velar cuarenta
Si es que no queremos el toc toc minutos antes de la hora.
No son sutiles los minutos al trabajo, tampoco en él,
Ni se acercan a la espera de las grandes respuestas
Mucho menos a la compasión que da la silla,
Ergonómica o de tachuelas.

A veces me gustaría pensar en una danza
Que al desorden aclame el vuelo de papeles y sus ganchos
Los descuadres en haberes
Y los beneficios a los rostros de la espalda sin resane.
Porque allí si hay rostros sin neón sino carbón
Y muge la cutícula de gastada su tanta seis a veintiuno.

Pero seamos sinceros -o finjamos bien-
Estamos aquí, algunos de inercia de globo maquillada con suerte
¿! Y el esfuerzo!?
Ja.
Yo no me creo ello;
Pero puede que poco pueda revertir
Para izar un nombre o una consigna
O salir de una vez TODOS por ese pórtico,
Sin tarjetas tarjadas, ni remordimientos de peseta.

¡Ahí vamos!!

martes, 15 de enero de 2008

Se apagó mi beso.
Y su oficio de estampilla que imprimía
Al sobre de tus ojos, se abrió en otro buzón;
Violentamente y sin cordura por el ala del engrudo
Rasgando el contenido de mi carta,
Allí donde iba el celo sosegado por los años calmos
Y la telúrica confianza que empezaba a desnudarse.

Se apagó mi labio.
De tanto haber creído su virginia pared enamorada
Que ahora pintada de otra brocha, suave y ancha
Ya no hay grumos, seguramente…
Más el porrazo y su alboroto
Me dejan aún más torpe entre pinceles
Y Ahora cual placa del sur, a veces calmo,
A veces tE Nso,
Ruedo entre endechas y ajenjos.

Se apagó mi rezo.
Al cirio único de tu ganado altar
Y de a pocos se hace oscuro el óleo de tu sombra
Que ya no persigno al paso;
Más sabe QuieN por qué
No pierdo toda fe…
A pesar del labio abierto
Y la comunión atea.

No hay opio más fuerte que el que yo crea.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

El sentido de las cosas


(lo siento, respetado lector)











Un esputo en definición
O adorno empolvado del ornato hogareño que cambia nunca.

Allí donde mis brazos se acurrucan cual cenizas
A voluntad de un mero movimiento físico.
Dómame

La milla entre serlo o poderlo
Es recorrida al antojo de las palmas del viento
Que bajo el sol ardiente me derriba
En los muebles, los pasillos, las veredas.
Devuélveme

Y perdida la tarea lúcida de observar
He carcomido lo poco de pestañas que gozaba
Cual cortinas de las buenas funciones
Que cual tules hoy traslucen
Los deseos de las compañías
Que me han vuelto a poner en la fila.
Cerciórate

Más no me corro de la cola
Ni robo pasos a expensas de la entrada;
Simplemente recuesto el alma allí donde el orín te llega al pelo
Allí donde las cosas se amontonan.

Mírame cual cosa
Y manióbrame, puedes reír
Y retuérceme, puedes jadear
Y ubícame, puedes celebrar
Golpéame… triunfaste.

La cena

en a.m.

Con ojo y lengua árida en mano
Al buffete de tintas en columnas acechamos.
Y un buen trozo de embutido silicón
Se asienta en tanto fluya el tinto a propulsión.

Allí, en aglomero hay digestión golosa,
De los Acurios de la edición
Y sus bombardas teóricas,
Que aligerando palabras a cocción
Cual baño maría, hacen hervir la picazón.

Pues no olvidan ellos, sus tamañas Cocinas
Ni al proveedor de legumbre
Que bien los verdes distribuye;
Ni al carnicero preciso
Que milimétrico dirige la disección.

Más, siempre nosotros, con pestañas afiladas
Y mochas de años congeladas
Nos apuramos al deguste matinal,
Que la zamba voluptuosa
A ocho brazos cobra y te sirve.
Y allí, empachados de frío guión matutino
Con el buche rebosando, arrancamos
Pues, barriga llena… corazón contento.