martes, 2 de noviembre de 2010

I

Sicario de mis personajes
Suicida del elenco carburado en procesiones de silencio.
Uno a uno… van cayendo los trajes civilizados:
De la jeta fruncida y la amabilidad a cuestas,
De la serenidad y la taimada sapiencia,
De la cordura planchada y la verdad entera.

Bang, bang!!
El hilo cárdeno traspasa la rendija
Y los salpicones decorando las mayólicas
Los limpio con calma de asesino y una misa en los labios;
Y aún con las uñas rojas y el hedor amarillo
Tiento como orfebre el próximo molde de caparazón de estaño
Y me encorvo en ritual carpintero
Para tallar la nueva sonrisa
Esculpiendo la oscuridad de su mirada
Si es que lo quiero perro, poeta o patético obrero sin puño de protesta.

Me maquillo de mi madre y le abro los ojales
Lo visto de lunes y le ajusto la corbata
Le espolvoreo la obediencia bajo la papada
Y le canto una tonada de conformismo edulcorada (¿les suena la pared maravillosa?);
Pero acabado el oropel ciudadano
Le enfundo tras la espalda una calibre 44
Pesada y fría, apuntando hacia la nuca
Para no olvidar que el sueño calmo repleto de culo rascado,
Pesa más que lo imposible de ser erguido ser humano.

Y él me dice, plástico y empaquetado:
Háblate a ti con la conciencia de estar acabado
A fin de cuentas, basta con nuevamente querer haberte matado.



miércoles, 13 de octubre de 2010

Fénix 33

Estimado Sr. Luis Urzúa, dedico estas líneas a Ud. Con el mayor respeto por su voluntad infranqueable y con un juego de suplantación imaginaria que estimo no tome como ofensa ni desconsiderado palabreo.


El rumor exaltado rebota en la roca.
Los vítores tragados por el silencio…
Y el azar dejando proscrita su sentencia que rebosa en la mayor soledad
Que haya sufrido la especie
En el manto mismo del íleon de la tierra.

Ahora peludo y hediondo
Tendré el vívido recuerdo de nacer otra vez.
En esta cesárea ígnea de la madre piedra
Que me alberga en 69 vidas sombrías, de cobriza compañía y sudor de prieta jauría.

Aquí espero hablándole al recodo del universo
Quien me ha puesto un techo y macizo rectángulo
Como guarida en su gigante vacío.
Estimo que Dios debe andar hurgando en las gavetas del sufrimiento
Al haber sido yo tan pecaminoso.

Mi faro tenue calienta mi frente
Y los brazos cruzados del mayor silencio en el mundo
Son más cálidos que aquella braza del patio de arriba.
¿Para qué entonces?
Volver a ser hormiga en las piernas del obeso
Si en el seno de este duro útero hay más calor que en la soledad del orbe grasoso.

Allá arriba está su apretón soberano
Y la caricatura solemne de mis callos olvidados.
Las luces tintineantes y sus vivas del escándalo
Harán de mí el menjunje de editores y glotones noticiarios
Y el estruendo de las semanas
Será mi sentencia del resto de la muerte que camina
Para olvidarse después de unos minutos de primicia.

Las horas pulgosas vuelven
La plenaria del decálogo se yergue,
El monumento al ritmo del regurgito se abalanza,
Y abandono el yeyuno de la madre pétrea
Y se termina la nostalgia de amar los recuerdos
700, 220, 156, 23m…. suelo:

Es un honor Sr. Presidente.


martes, 28 de septiembre de 2010

El arpa sangrante

Llegamos tarde… muy tarde,
A esta nueva era.
Resolvimos vegetar en un remanso de ratones
Entre tapas y portadas
Bien mamones de nata negra, la más pura,
Escondiéndonos para sufrir del gozo.

Entendimos que en el desfase está la ventaja
Que permite ser alado y torpe pichón
De remilgo en nido y puchero en silencio.

Pero hoy:
¡ESTAMOS ENTRE USTEDES!
Tras vitrinas y escritorios; con fajines y gemelos…
Y danzamos rompiendo la línea de su marcha hedionda;
Dando en las horas muertas
Certera maña para la pluma.

Y de vez en cuando se frota con deliciosa soledad
El remedo del placer que cuelga,
Hirviendo, cuando su nevera imprime la costumbre en sus muñecas;
Y sacudiendo el nervio como en reclamo ignorante
Enchufando el sexo a la retina
Cuando tú terminas tu informe en horas vespertinas.

Pero somos torpes resistiendo al llegar tan tarde a ese mañana
Que preferimos adelantarnos a un ayer que no murió.

Y el opaco sentimiento humeante
Se hace vapor de microbús en madrugada…
Pero tampoco exijan entereza
Si apenas cuidamos la cáscara
Para no apestar en plena sala de tanta inútil coraza.
Pero sabemos,
Que también te mata ser oráculo
Resolviendo el retraso en el teorema del vaso.

Yo se que la legaña da cuenta que los ángeles tienen piojos
Y la cuerda, esa tripa que tiembla
Es el arpa con la que toca el arcángel deportado,
Nuestras patas y pelos tensos de lado a lado…
Para hacernos saber que sólo somos un cadáver con pellejo,
O el arpegio de un silencio que se escucha rancio.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Cálamo currente

a Pedro Cueva, el desquiciado insurgente de los márgenes de la sombra.

El campo florido de los cielos mustios
Fue el proscenio de la tragedia representada.
Los olmos cómplices los escondites perfectos
Y las bancas silentes los aliados invisibles.
El helado termómetro de las tensas arterias que se esfuerzan
Por mantener en pie al torpe vigía que escudriña los pasos
De la cárdena nereida,
Derruye la paciencia del nervio hecho tensión.

Desde su ángulo perfecto,
El cavila disparatados proyectos…
Y empresas dislocadas con posibilidades remotas
De hacer lo que la costumbre ha matado en la práctica repetida.
Más toda presencia o movimiento en el cuadro imaginario de sus ojos
Hacen de la desgracia un lamento.
Pero empeñado el Olimpo en dar de a gotas su brebaje bermejo
El espía confunde la cicuta con almibaradas cortesías.

El rizo aurífero danza,
Y los tobillos sostenidos por un coqueto capricho
Se envuelven en un morado vellocino
Como llevando una procesión incesante
Donde el remedo de su alegría es nostalgia
Y cansancio de hermosura;
Porque la belleza duele tanto para la Gioconda
Como a Leonardo le fue parirla.
Y el diablo a veces captura lo que Dios es incapaz de ofrecer;
En el lente de su abominable retina
Donde ahora aparecen perpetuos
Los destellos de una creación divina.

Y los faroles mustios,
Y las bancas frías;
Abandonan su modorra de la noche tranquila
Para invitar al júbilo del espía
Que muere de no saber que ha vivido todavía;
Y huyendo sin ser perseguido
Le canta al silencio del sendero empedrado
Y come ansias de la orate consecuencia
Y respira flores de tan sólo saber
Que ha logrado vivir un día perpetuo en su pupila.



martes, 17 de agosto de 2010

¡A ciscar!


Sabes que tras el peldaño te espera.
Lo lamentas, pero es así.
Nuevamente angosto y más angosto; el hilo por el rabo,
El peto embutido en la carcasa, el techo en la nuca si tienes suerte.

Agárrate de la rabia y no pierdas la saliva en plegarias;
Sino cágate en medio de la sala
Y sabrás que no apesta lo suficiente
Como para que abran las ventanas.

Pena sobre pena,
Lástima sobre nostalgia;
La memoria sabe tan dulce que en el paladar amarga.

Llora y vuélvete a cagar…
En el rincón, en la mesa, la recepción y en el mismo despacho.
Dibuja como infante a brochazo caqui
Y mea como Pollock;
Sacúdelo con garbo
Y brinca como chango
Llorando tus chinches y riendo a cuatro patas.

Despeina la etiqueta
Y desabrocha esos modales;
Vuélvete a la orgía, y porfía!, porfía!!
Dándote manotazos
Extendiendo la axila, en la ingle de la indecencia
Y vuelve a cagarte
Proclamando tus islotes como patrias
Izando la bandera sin colores
Donde todas nuestras almas crepitan al fuego.

Pero no confíes de lo ebrio
Que tras de ti la revolución sigue siendo un fracaso
Pues todos se deslizan aún abrazados
Esperando recompensa, o esa cama tenue hecha remanso de sus días lerdos.

Ya se sabe, el embudo nunca es filtro.
Pues sólo vierte mejor el contenido,
Para que el recipiente no pierda un solo espacio vacío.

lunes, 26 de julio de 2010

Tenue

En los instantes suplementarios del último día
Abrazado a lo inexorable del trámite de andar de pie;
Se deja cuenta de lo complicado del gateo
Y el exhausto aliento del pellejo reseco.

Allí en la hamaca pálida del papeleo funerario
Donde el yacimiento cuesta a pesar de la polvorienta consecuencia
Veo a través del vidrio empañado
Y con la nariz obstruida y la encía rellenada
Siento el helecho de sus cabellos seduciéndome
Arrullando el amarillo hasta hacerlo tenue
Y trepidando en el triste tuétano hasta callar su lamento.

El lecho desciende y se sumerge
A un edredón de dalias tibias
Donde el vívido reflejo de tu rostro es tan tierno
Que el occiso omite su empedrado peso.
Y en liviano intento resuelve las melodías
Y traspira las agonías
Saboreando el corazón de su colorida amante
Mientras el recuerdo se disuelve en el revoloteo fundido
De las piernas salpicadas entre orejas y púbicas reseñas.

Sus lenguas se consumen y se ven atados,
Impidiendo el alejarse mutuo,
Pues los ombligos conectos se sujetan sin esfuerzo
Por las almas que desaparecen en un tenue firmamento.

jueves, 10 de junio de 2010

La virtud del vuelo


Conseguimos el paréntesis,
El corchete de carne que envuelve la pared blanca evaporada
Y la resuelve en un naranja tenue que se estira
Y redobla la carcajada hasta hacerla calambre;
Y envalentona la estupidez
Apagando la tecla del ciudadano
Y desvistiendo toda camisa alba y cinturón de preñada.

Sólo esta habitación sabe de lo peludos que aún somos,
De lo retenidas que están las eses en el recto
Y de las caídas suspendidas que triunfan en menos de 2/4 de herbívora fantasía.

Los saltos tiroriros,
Los vórtices coloridos,
Los personajes distraídos,
Y los templos momentáneos…
Hacen que todo sea tan vívido,
Todo tan efímeramente majestuoso y sucinto.

La mancha enorme que encadena el ceño con la sonrisa
Y quita el ancla del concreto para emerger lentamente,
Nos hace Respirar artificiales desnudos de asbesto
Y volvemos muy pronto a la carretera y la mañana estropeada
Y esbozamos la sonrisa oculta que recuerda que se salió con la suya
Al rostro guiñapo que concuerda claramente en el espejo
Estando tan fuera de este vacío momento
Como si no se hubieran quitado jamás los pies del suelo.

viernes, 30 de abril de 2010

1ro


No cabe duda que el primero se fue al último
Graznando en los escombros de Chicago
Y bebiendo ron en las veras de la isla colorada
Que ya parece sacra para los zurdos
Y es ceniza del fuego que quemó mitad del mundo.

Y el primero podría ser segundo o tercero si hubiera paso tras paso en cuadras
Pero hoy es reparo en las playas y libar hasta las últimas ganas
Pues el tiempo hizo de una enorme fecha solamente un feriado
Y al hierro lo templó el neón, y quizá el aroma profiláctico.

Y el primero no es más que una semana santa ensangrentada
De memorias y otrora pancartas
De afirmaciones y relojes partidos en 1/3 a punta de carajos
De botones desgarrados en los parques bombardeados
Y del único sentido estricto que le quedaba al carril prohibido por los caza brujos y sus enormes manos.

¿Es la marcha una procesión en vano?
¿Es la consigna un rezo inútil y fatuo?
¿Es el recuerdo un pasaje bíblico mal contado?
¿Es el huevo abortado ahora siquiera clara para un chifón barato?

El 1ro se volvió una religión más de un ciego encapuchado
Que lloramos todos porque en alguna parte del camino se nos olvidó.
Ya sabemos que el octavo ensayo no se nos enseñó.

miércoles, 14 de abril de 2010

El amanecer brío

El sol es la mortaja de los arrepentidos
Más, tengo aún al olvido como garantía
Para saber que el piso aún tiene razón de ser piso.

La memoria repleta de petizos incendios
Y el día que amontona las eses de la gran ciudad.
Ese es todo el sentido de la palabra en rigor estricto.

No interesa ya la sucedánea revisión de los hechos
Ni los monumentos al pasado y sus bustos incólumes.
El descaro del absurdo es tal, que aún la tierra gira de pie y de cabeza
Y el día se termina para amanecer de lo lindo.
¿No basta acaso con estar todos tan juntos?
¿O hacer montañas de informes para el juzgado imberbe, nos exime de ser especie?

Hornos desnutridos
Apolillados pizarrones
Medias en exceso zurcidas
Ventanas parchadas
Ojos a través del píxel
O una tecla hecha palabra.
¡CUANTO DERECHO A SER MUNDANO!

Pues así ya no cabría el orgullo de pronunciarnos razonables
Pues el panteón ya no sería el hotel sugerido para las luces brillantes
Sino la acera donde gime la fruta en manos de una familia descocida.

La autopista lleva féretros por kilo
Y el neón es el nuevo celaje de los exitosos representantes de abrigo
Que ya no saben si el dolor duele
Y ya no saben si el pudor se excede.

Hiede, ¡HIEDE!



martes, 6 de abril de 2010

The Present Tense



In you I'm lost,
In you I'm lost...

miércoles, 17 de febrero de 2010

La pieza vacía



“y que Dios, nos ayude…”
Mensaje a la nación del entonces ministro de Economía del Perú Hurtado Miller
08/08/1990


Este es un país en probeta;
Un ensayo de las vacaciones químicas de los dioses,
Un remedo de pongos equidistantes
Que alineados confluyen en un diseño amorfo con riberas y litorales
Que dibujan un rostro bebiendo un sumo agrio
Que tose vientres a los 12 años.

Es el mugido del corazón atómico de la madre…
Pujado sin procesar y depositado sin motivo pero con germen.
Es el bache siempre mal habido que no deja escribir a los poetas,
Sudar a los amantes, ni pensar a los cuadernos.
Es la posibilidad del error innato
Que contiene al perdedor como tributo del más grande desperdicio
Y al orate como dolmen de una acera dislocada,
Y una selva trasquilada que se humedece de blanco derretido
De los miles de callos remojados
Que se endurecen si te atreves a tratar de hacer equilibrio en este circo
De mohín y cerros domésticos,
De bulín sin sábana e iglesia sin coro vivo.

Esta carpa esta vacía
Y remeda el arpegio de las bocinas que no quieren detenerse
Para atrás y viceversa
Con madrugada y llaga abierta
Libando y atragantando las orgullosas muelas
De curtidos menjunjes genocidas
Y cáncer procesado en caja y plástico
Previo crédito deslizado
Por la ranura de la guillotina en rectángulo.

Este país es tan poca posibilidad y tanto azar
Que tuvimos a un tal César y un tal Adán;
Faltaba menos para saber que somos pez en lodazal.

viernes, 22 de enero de 2010

Haití

No me duele la taquicardia de la tierra
Ni la plétora de fantasmas apilados cual costales,
Pues la muerte ni se llora ni se celebra.
Es simplemente cuestión de estar mal parado a voluntad del azar,
O presionar con temple el instrumento elegido.

Pero en esta revista la muerte es negocio.
Pues 1/3 de tierra desaparecido, es capricho de Dios, y muchos titulares.
O apuesta perdida en póker de barbas y rojos cuernotes,
Como si una sola muestra del absurdo no fuera suficiente
Para hacer de un islote en desgracia
Un parqueo de occisos sin plaza, y muestra de la buena fotografía.

No habrá más pedazo de Haití que no sea cementerio,
Ni café tranquilo al hacer la tarde en las riveras.
No habrá estadística final que tranquilice
Ni bandera a media asta que pueda izarse.
No habrá oración que no haya sido expresa en vano,
Ni voluntad enana ante el zarandeo de una Gea insolente.

Pero, es peor.
Pues… ¿a qué se remitirá la nostalgia del infante?
Sino a la sepultura y el escombro
La tembladera y el sollozo
O a lo inútil que es una mano si se pierden tantísimos pares.

Sólo cabe una última sugerencia:
Que no se molesten los empresarios en plantar funerarias
La tierra ya tiene en vitrina el purgatorio sin hacer tanto alarde ni trámite.